
El acuerdo apunta a fortalecer la bioestimulación y la mitigación del estrés en los principales cultivos de Argentina.


Para la entidad, los costos y las retenciones impactan de manera desfavorable sobre la rentabilidad y sustentabilidad de los sistemas productivos.
24/01/2024
Redacción
Para lograr sistemas de producción sustentables de fibras, alimentos y energías, es necesario contar con especies vegetales y un sistema de mejoramiento genético capaz de dar soluciones a los desafíos que nos interpelan a nivel regional y global, en el tiempo requerido.
El mejoramiento genético es un elemento fundamental para la sustentabilidad de los sistemas agrobioindustriales y el desarrollo socio-económico del país.
Específicamente, necesitamos mejorar genéticamente especies vegetales para dar respuesta a un planeta que demanda un aumento en la producción de alimentos sustentables y contribuir a la seguridad alimentaria global. Al mismo tiempo, mitigar el cambio climático, ser eficiente en el uso de los recursos naturales, preservar la biodiversidad de los agroecosistemas y reducir los impactos negativos sobre recursos naturales como el agua, el aire y el suelo.
Desde hace décadas, existe una falencia legislativa que no incentiva el desarrollo de especies vegetales mejoradas. Es necesario discutir el marco regulatorio sobre la Protección de Nuevas Variedades Vegetales (UPOV) para generar un sistema aggiornado, dinámico y efectivo que dé respuesta a las demandas locales, regionales y globales.
Hoy existe la oportunidad de poder avanzar en cambios que permitan mejorar las reglamentaciones en este sentido, con la convicción de contar con una mejor genética que va a beneficiar al país, a todos los integrantes de la comunidad agroalimentaria, y especialmente, a los productores agropecuarios.
Al mismo tiempo, vemos con preocupación, que sigan cayendo sobre el productor: costos, impuestos y DEX que terminan impidiendo el acceso a las tecnologías o impactan de manera desfavorable sobre la rentabilidad y sustentabilidad de los sistemas productivos y de los productores.



El acuerdo apunta a fortalecer la bioestimulación y la mitigación del estrés en los principales cultivos de Argentina.

BASF continúa impulsando el uso de camas biológicas, una tecnología de tratamiento biológico de agua proveniente del lavado de máquinas de tratamiento de semillas y aplicación. La adopción de camas biológicas en Argentina reduce hasta un 99% los residuos de fitosanitarios, protegiendo suelos y aguas.


La Neo suma un desarrollo que mejora la dosificación en grano fino, soja y arveja, optimiza la distribución por surco y amplía la siembra variable y cortes por sección.

Con la conducción de Lucas Vietto, por REC Rafaela.